Impreso, fundido, calado, el material metálico se vuelve ligero como un velo de escena. Oro y plata dialogan en una tensión sutil entre reflejo y brillo.
Serenata celebra la espectacular finura: delicada pero afirmada, gráfica y sensual.
Como una voz que se eleva sola en un teatro silencioso, la mujer está en el centro. Soberana. Magnética.